Sábado, 24 de octubre de 2026 · Nota 1 de 1
Soledad
Cada día que pasa, comprendo más mi situación, en la que estoy completamente solo para hacer las cosas comunes de mi vida. Durante la semana se siente normal, pues era más o menos mi ritmo de trabajo, y era lo que venía viviendo con Flor en el hospital, me la pasaba el día solo, cocinándome, pero al menos ella orbitaba en mi cotidianidad, y sabía que en algún momento nos ibamos a ver.
Ahora es diferente, pues sé que ya no está en ningún lado. La extraño mucho, intento acoplarme a estos fines de semana en donde no nos vamos a ver, pero me cuesta mucho. Es horrible, se siente como si me clavaran un tenedor en el corazón. Siento mucha pena por la forma en que se tornaron las cosas, sin darme cuenta asumí que siempre iba a estar conmigo, y al hacer estas cosas tan comunes sin su compañía, no me queda más que el triste recuerdo que intensifica el vacío que se siente en mi alma.
Todos estos días ya no siento tanta ansiedad, pero de igual manera sigue doliendo tener esa ausencia. Y para colmo, mi mente me juega bromas, como que voy a mi cuarto y allí estarás, o como que me llega un mensaje al WhatsApp y eres tú, pero luego vivo una desilución al ver que ya no hay nada, solo un recuerdo.
Intento hacer actividades por mi cuenta, y si me logro distraer un poco, pero al final margino mi progreso con el amargo recuerdo de que ya no estás para compartir conmigo. Se siente muy duro, pero imagino que es el choque del hierro para afilar mi personalidad, para hacerme fuerte contra la adversidad de la soledad, para hacerme entender que ahora estoy forzado a disfrutar de mi propia compañía, y que es imprescindible de ahora en adelante, pues soy mi compañero más importante por el resto de mi vida.
Sigo sin preguntarme si me perdonarás, si podrá haber una segunda oportunidad, si podremos arreglar las cosas, pero al saber que fui yo el que arruinó todo se me hace demasiado dificil pensar que aceptarías, pero por alguna razón me sigo aferrando a esa esperanza. No te voy a mentir, te extraño demasiado, te volviste parte de mi vida, experimentar esta soledad me hace sentir como si viviera a la mitad, pero tampoco puedo quedarme en el lamento todo el día.
Es duro, pero bueno, al final creo firmemente en este proceso, que es para algo, no pierdo la fe, y sigo con la voluntad de seguir aprendiendo, de poder domar mi mente, de ser fuerte, pues si me aferro a la posibilidad de volver, estaría engañandome y dejando todo pendiendo de un hilo. De igual manera siempre te recuerdo con mucho cariño, con mucho anhelo, y de verdad le pido a Dios que podamos tener una nueva oportunidad, que puedas perdonar y tener la voluntad de creer en mi por una última vez, porque de verdad quisiera entregarte esta versión de mí, que sería de por vida.
Te amo tanto mi Flor, de verdad no supe apreciar lo feliz que era, al final, es como dice la canción: "eres como el cielo". Y estuve ahí, estuve en el cielo, porque tu eres el cielo traído a la tierra, pero cuando estamos en lo más alto, no somos conscientes de ello, y es al caer que nos damos cuenta lo que vivimos.
Al final, de las cosas positivas que saco de todo esto, es que estoy combatiendo mi adicción, poco a poco venzo a la lujuria, y siento que voy en el camino de crecimiento, así que no todo está perdido, al menos para mí, se que estoy dando los pasos correctos para ser un hombre mejor.